18 Nov, 2018

De las diferentes vías que todo entrenador conoce para ir ejerciendo su profesión e ir ascendiendo de categoría o vincularse a diferentes clubes, la formación desde la base hasta la maduración técnica del profesional, es sin duda la forma que más garantiza la adquisición y desarrollo de los conceptos necesarios, ya que en estas situaciones, suelen haber sido implementados desde la propia experiencia.

Como cualquier otra actividad, desde los profesionales hasta aquellas personas que colaboran con diferentes clubes a nivel escolar, todos han de tener la formación adecuada que precise la situación a la que se van a enfrentar en su día a día.

La demanda psicológica, física, técnica, táctica, etc. de este deporte, hace que el entrenamiento de todas y cada una de ellas en la manera en la que después los encontramos dentro de un terreno de juego no sea una tarea fácil, ni tan siquiera para aquellos que cuentan con una formación adecuada.

Muchos han sido los casos de entrenadores que llegan a las categorías más importantes del fútbol solo o casi exclusivamente por haber sido futbolistas de élite, convirtiéndose muchos de ellos en fracasos, sacando a la luz sus carencias en materia de conocimientos y como no, la inoperancia de las instituciones que lo permiten.

Esa formación integral delJA gay deportista que hoy tanto se saca a la palestra, es difícil de lograr sin el grado de capacitación adecuado de los técnicos o personas responsables de ellas. Es carecer de sentido pensar que todos los mejores entrenadores se encuentran en equipos de primera división en las diferentes grandes ligas, ya que en multitud de ocasiones el funcionamiento deportivo de un club depende más de aquellos profesionales (igual o más capacitados que éstos entrenadores) que se encuentran en las categorías inferiores del club.

Capacitarse correctamente es la única manera de desarrollar adecuadamente las funciones que se requieren, exactamente igual que en cualquier otro trabajo. Por lo tanto, la base de todos los aspectos claves que ha de poseer un buen entrenador, radica en la formación del mismo.

FORMACIÓN PERMANENTE: TU DIFERENCIACIÓN.

La filosofía contemporánea hace que la adaptación, como ha pasado a lo largo de toda la historia,  suponga en muchos casos una de las garantías de éxito en aquello en lo que profesionalmente nos movemos. Si bien, aunque el fútbol sea un deporte en el que el factor contextual es muy determinante, los métodos y procedimientos que el entrenador tiene a su disposición a día de hoy, hacen que en la medida de lo posible, se minimice la incertidumbre a la que un equipo se enfrenta cada día de partido.

Todo profesional necesita reciclar sus conocimientos día a día, cuestionándolos, mediante su criterio propio y también apoyado en otros, para de éste modo encontrar aquellos aspectos que siempre pueden ser mejorables, bien porque nos han aportado algún que otro conocimiento que desconocíamos, o bien porque nosotros mismos hemos sido capaces de encontrar puntos de desarrollo en la metodología que creíamos válida.

La comodidad disminuye las posibilidades de desarrollo, ya que lo que hoy nos está funcionando en un contexto determinado, es posible que mañana, en otro diferente no haya manera de implementarlo. Es por ello que la gama de soluciones de las que disponemos, han de corresponderse en número con la cantidad de interrogantes que nos planteamos para mejorar aquello que en este momento nos está funcionando. Siempre es mejor y más fácil buscar una mejora cuando algo funciona que cuando estás obligado a ello. La formación permanente del entrenador le diferencia y capacita tanto o más como la formación inicial, por lo que debemos otorgarle la importancia que merece.

Imagen cogida de www.que.es

ROBERTO ARIAS

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física
y del Deporte. Entrenador Nivel 1. Máster
Preparación Física para el fútbol (Futbollab).
@FUTBOLDELACALLE 

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